El equipo de T-share lo formamos 4 personas: personas de nacionalidades diferentes con backgrounds distintos y cada uno de nosotros con unas responsabilidades personales y profesionales y con nuestros propios horarios: somos profesionales comprometidos y con una alta motivación por el desarrollo del proyecto. Entonces, para que el equipo tenga éxito... ¿cómo debemos hacer las cosas?

Pues de la forma que más se ajuste a nuestras necesidades: A nuestra manera.

Y es que, si cada persona es un mundo... ¡imaginemos un equipo!

Dicen que en la diversidad está la complementación y, desde luego, en nuestro caso, así ha sido.

Durante la primera semana tuvo lugar la fase de introspección. Pero esa fase, terminó pronto ya que, en seguida, nos convertimos en un equipo alineado y muy bien complementado para desarrollar el proyecto.  

¿Qué nos ha ayudado para sentirnos "como en casa" durante el proyecto?

Todas estas prácticas supusieron un reducción de las distancias y una eliminación de las barreras fruto del trabajo remoto, de las ubicaciones diferentes y de nuestros compromisos.

Los resultados saltan a la vista durante las reuniones de equipo. A medida que avanza el proyecto, nos vamos sintiendo más parte de un equipo; un equipo en el que todos trabajamos muy a gusto y que nos hace sentir dentro de nuestra zona de comfort. Las reuniones de planificación y las retrospectivas ponen de relieve fundamentalmente aspectos positivos de la gestión del proyecto y de la evolución del compañerísmo, la confianza y la sensación de seguridad dentro del equipo.

Tenemos claro que realizar un proyecto de esta envergadura requiere mucho esfuerzo por nuestra parte, pero ese esfuerzo es más llevadero cuando se está a gusto dentro de un equipo, cuando la motivación es generalizada y cuando se siente que la red de seguridad es 100% segura;

NUESTRA RED DE SEGURIDAD:  el resto del equipo.